Joana siempre había imaginado un espacio marcado por el minimalismo, dónde predominaría el color blanco sin ningún objeto ni impedimento que cortaran la luminosidad de sus estancias. Facilitar el orden y la limpieza también eran una de sus preocupaciones.
Para aprovechar e integrar cada milímetro construímos un núcleo de armarios a medida desde el recibidor hasta la fachada de esta manera todo queda al unísono.
Las puertas a medida sin marcos ni tiradores, a su vez integradas en la misma línea que los armarios y paneles.

La línia de armario y panelado deja dos pasos libres para dividir la zona de día de la zona de noche









DETALLES que CONSIGUEN LA UNIFORMIDAD




Joana ya disfruta de la paz que le transmite su nuevo hogar. Ordenado, con luz y sintonía.
